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En busca de los tornillos perdidos
Liminar
Mis compañeros de blog, implícita o explícitamente, han dado por terminada la temporada. Así que yo haré lo mismo, pero despidiéndome con una mini-serie de cuatro artículos sobre cuestiones de nuestro club y de la esgrima envueltas por el misterio.
Un amigo me dijo en cierta ocasión vez que a medida que pasaban los años iba entendiendo cada vez menos al mundo. Y que no sabía si era culpa del mundo por hacerse incomprensible o culpa suya por hacerse mayor. Yo diría que estoy en el mismo proceso (y, por cierto, con la misma duda), y en lo que se refiere a mi entorno deportivo más inmediato, aquél que comparto con los potenciales y cada vez más escasos lectores de este blog, hay una serie de cuestiones que me tienen sumido en un profundo estado de estupefacción. Querría exponerlas aquí, para ver si alguien me ayuda a encontrar la luz, o al menos me siento menos solo en mi ignorancia.
Aquí os sirvo la primera…
En busca de los tornillos perdidos
Para los que no estén familiarizados con los aspectos más mecánicos de la esgrima, empezaré diciendo que hay dos pequeños tornillos que fijan el botón de la espada a su correspondiente envase (sólo uno en el florete, y los de sable se libran de este azote). Su tamaño, objetivamente, debería recibir el calificativo de “minúsculo”, aunque los que usamos gafas progresivas bien podríamos considerarlo “rozando lo microscópico”. Estos tornillos, con el uso, o quien sabe si por una desidia intrínseca, se van aflojando y terminan por desprenderse, lo cual provoca, por un lado, que botón y muelle sean catapultados hacia el infinito, y, por otra, esa situación tan graciosa en que un señor (o señora) vestido de blanco mira fijamente al suelo en busca del susodicho botón y del susodicho muelle. Eso sí, a los susodichos tornillos ni caso, pobrecitos ellos: desaparecen para siempre. ¿A nadie ha preocupado nunca la suerte de estos tornillos? Pues a mí sí, y es algo que me viene dando vueltas por la cabeza y me desasosiega bastante. Por un lado, porque me parece muy poco solidario preocuparnos tanto de botones y muelles y tan poco de dos (o un) humilde tornillo. Pero, sobre todo, porque la cantidad de tornillos cuyo destino ignoramos es alarmante. Me he librado a un pequeño cálculo, de orden de magnitud, pero suficiente como para agitar mis pesadillas. En mi caso, al cabo del año, suelo gastar de tres a cuatro bolsas de tornillos, de a diez unidades cada una. Claro que yo soy de los torpes que para poner un tornillo necesito dos, el que se me cae y pierdo y el otro. Así que vayamos por el rango bajo, treinta tornillos al año. Algunos se pierden fuera de la sala, en alguna competición, pero eso quedará compensado por los que, graciosamente, vienen a perder sus tornillos en nuestra sala. Y si estimamos, así sin afinar mucho, que hay unos cien tiradores en una situación parecida a la mía, más la contribución de los floretistas eso da, por lo bajo, un total de… ¡¡¡3.000 tornillos en un año!!! Y tal vez, teniendo en cuenta que el número de socios al principio era inferior al actual, hasta unos 30.000 tornillos desde que el SAM se instaló en la sala de Reina Elisenda. De ninguno de ellos ha vuelto a oírse hablar ¿Dónde fueron a parar? ¿Os imagináis lo que abultan 30.000 tornillos? ¿Alguien las ha visto alguna vez? En mis momentos de terror solitario, me imagino esas legiones de tornillos, despechados por el abandono, agazapadas entre la pistas del SAM, meditando su venganza, con sus mandíbulas férreas ávidas de nuestra carne, esperando el momento para lanzarse en masa al ataque, subiendo por nuestra pantorrillas cual marabunta imparable… brrr.
¿No os parece un misterio que roza lo siniestro, y es, al menos, digno de ser investigado? 6 comentaris 6.Coyote | 24-07-2008 07:33:36 | Sense títolAnte todo, aprovecho para felicitarte por tus artículos. Me encantan, y siempre hay, como mínimo, una reflexión. Muy cierto todo lo que dices sobre los tornillos, Don Romero. Sin duda es un misterio que roza el expediente x. Lo del isópodo, si se confirma su autoría, me parece preocupante. Si ese ser lleva generaciones acumulando tornillos debe ser por un objetivo concreto. Dudo que sea por ánimo de lucro, por lo que la única razón que se me ocurre es... VENGANZA!! Venganza hacia la raza humana por deshauciarle de su vivienda y, no contento con ello, ser perseguido, cazado y asesinado de las formas mas crueles por unos gigantes insensibles. Es por todo ello que quizás ese pequeño ser lleva años utilizando esos tornillos (junto a otros pequeños restos que haya podido reunir), para crear un engendro cuyto objetivo es matar a todos esos locos humanos que deambulan por sus dominios (al mas puro estilo Frankenstein). 5.Javier Romero | 15-07-2008 09:54:01 | No me acabo de convencerCaramba, cuánta actividad. Y cuántas ideas… Muchas gracias a todos.
Algunas puntualizaciones.
a)Un tornillo de botón de espada pesa 0.0339 gramos (más menos una décima de miligramo), por lo que al cabo del año, los tornillos perdidos en el SAM desde el inicio de su estancia en Reina Elisenda reúnen la nada despreciable masa de un kilogramo aproximadamente. No me imagino a un isópodo acumulando tal masa, aunque la sospecha de que el isópodo tenga algo que ver en el misterio parece muy juiciosa, las cosas turbias siempre van juntas.
b)El isópodo no es amigo mío.
c)Margarita (pues tal es el nombre de la señora del uniforme azul) cumple fielmente su cometido, qué duda cabe. Pero yo sigo creyendo que detrás de la desaparición masiva de tornillos hay algo más, pues si está claro que barre latas, palitos, papeles y parte de las migas (el resto se las lleva el isópodo, fijo), es más dudoso que su arte limpiadora pueda acceder a los tornillos que caen en la tupida malla metálica de las pistas.
d)Jamás me he encontrado un tornillo en el suelo de la sala, ni he visto a nadie recoger ninguno.
e)Carmen, gracias por tus palabras. Mis mejores deseos para que pronto tengáis un montón de tiradores de élite en Alicante, y también un buen montón de tiradores de los otros. Por cierto, aún no me voy de vacaciones, mi serie sobre misterios consta de cuatro capítulos, vamos por el primero.
A lo que voy: que hay algo siniestro, que esos tornillos están al acecho tramando algo y que el día que notemos un cosquilleo, así como con rosca, en las plantas de los pies es que habrá empezado la venganza de los tornillos olvidados.
4.Carmen (Alicante) | 14-07-2008 22:08:40 | vacacionesPues nada, yo también te despido hasta después de verano, que ya te toca descansar un poco. Aquí en Alicante seguimos entrenando a ver si algún día conseguimos avanzar y tener tiradores de élite en nuestra provincia, voluntad no nos falta. Por cierto, no llores que aunque no te escribamos algunos seguimos leyéndote (a la par que admirándote). Acerca de los tornillos no tengo ni idea de donde podrán estar, me imagino que repartidos entre papeleras, recogedores, sacas de socios (me imagino que alguno habrá visto o pisado algún tornillo, y como son son como el dinero, sin nombre, pues se lo ha guardado en su saca)... Por cierto, que yo no me desenvuelvo nada bien con esas piezas tan pequeñas, más que nada porque con las uñas de porcelana ya es complicado coger la espada con firmeza... como para cambiar tornillos! Felices vacaciones!
3.Otro de los pocos... | 14-07-2008 16:00:14 | La señora de la limpiezaMi buen compañero de esgrima matutina. ¿Has pensado la cantidad de micro mini items que se desperdigan por la sala? A saber y sin ánimo de ser exahustivo: migas de bocadillo, papelitos varios, trozos de papel de aluminio, palitos de chupachups, latas de refresco (no tan mini),etc...... y por supuesto toda la microquincalleria propia de nuestro deporte. ¿Dónde crees que va todo eso cada día? ¿Se evapora? Lo dudo ¿Desaparece por causas sobrenaturales? Me temo que no. Creo que hay una causa bien determinada vestida de uniforme azul claro y de puntual aplicación a su cometido...Acertaste!! La eliminadora oficial de residuos ( cuyo nombre no puedo honrar porque no me acuerdo de él) se ha llevado los 3.000 tornillos junto a todo lo demás. Puedes dormir tranquilo, lo del Isópodo drapaire sólo podía ser un cuento chino. 2.anonim | 14-07-2008 09:34:38 | Sense títol
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no comen....
1.Uno de los pocos.... | 13-07-2008 20:39:59 | RecicladorSe los habrá llevado tu amigo el isópodo a su nido.... És un poco trapero (o gestor de residuos, como ahora los llaman). |